Lo sé, estais presenciando una situación de lo más dantesca: una tia en tetas escalando entre piedras.
Es más, es posible que en seguida os haya venido a la mente un claro parecido a un ser sumamente conocido por todos.
Pero en mi defensa, voy a matizar dos pequeños puntos a modo de consejo:
1. Si no somos capaces de reirnos ni de nosotros mismos estamos jodidos ( por muy humillante que sea mi pose).
2. Todo tiene una explicación. No siempre es fácil conseguir lo que se quiere, pero con una gran cabezonería todo es posible para disfrutar de la meta.
0 comments:
Post a Comment